Estación de intercambio modal “El Ejido”, Quito
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Resumen
La franja urbana del Distrito Metropolitano de Quito, al tener la característica de ser alargada, necesita de un eje estructurador de transporte que articule los sistemas existentes, para lo cual se construyó el Metro de Quito. Este proyecto de movilidad contiene quince estaciones, de las cuales se estudian dos: las Zonas Metro Ejido y Alameda. El polígono de intervención se encuentra en una de las centralidades mejor servidas a nivel de equipamientos e infraestructura, que son aprovechadas en su mayoría por una población de 185 000 personas en La Mariscal (El Comercio, 2014), a más de quienes acuden diariamente a los Parques Ejido, El Arbolito y Alameda. Durante horarios de oficina, la zona se encuentra activa por el movimiento comercial y de personas que trabajan y acuden los equipamientos que allí se encuentran; mientras que en horarios nocturnos queda en abandono, constituyéndose en un espacio inseguro para residentes y transeúntes. Por otro lado, el planeamiento urbano a través del tiempo ocasionó una caracterización del uso del suelo, lo cual trajo como consecuencia la concentración de servicios y equipamientos hacia el hipercentro de la ciudad. Esto incrementa el valor del suelo, razón por la cual la vivienda asequible se ha desplazado hacia las periferias. Como resultado, existe una baja densidad residencial en el sector y un bajo aprovechamiento de la infraestructura existente.






