Síndrome de burnout y su relación con las condiciones laborales hospitalarias durante la pandemia de Covid-19, en internos rotativos de Medicina de las cohortes de septiembre 2020- agosto 2021 y de mayo 2021 - abril 2022
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Date
2022
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PUCE - Quito
Abstract
Las infecciones respiratorias del tracto inferior comprendieron la principal causa de mortalidad debido a infecciones en el año 2019 según el GBD (el Instituto de Medición y Evaluación de la Salud, 2019). Para diciembre del mismo año aparece en Wuhan, China un nuevo síndrome respiratorio agudo causado por el virus coronavirus (Sars-Cov-2). Brote que para enero del año 2020 es catalogado como emergencia de Salud Pública por la OMS, entidad que la caracterizaría como una pandemia (Organización Mundial de la Salud, 2020a) Las pandemias se caracterizan por su distribución geográfica global. Han estado presentes desde que se tienen registros históricos y han alcanzado a producir incontables muertes, llegando a diezmar a la población. Como un ejemplo, la pandemia previa a la actual fue causada por el virus de la influenza tipo AH1N1, mismo que producía una infección respiratoria grave. Esta se declaró como superada en 2010, un año después de su aparición y permitió evidenciar que la sociedad no se encontraba lista para controlar una ola de infecciones semejante o mayor a la presentada, suposición que se reafirmó en la actual pandemia. (Organización Panamericana de la Salud, 2010). Según la OMS se estima que cerca del 3% de la población mundial forma parte del personal de salud, porcentaje encargado del cuidado de la población general. Se ha evidenciado que la aparición repentina de enfermedades que amenacen la vida produce una presión adicional sobre los trabajadores de la salud, debido al incremento de la carga laboral y el cansancio físico en las jornadas de trabajo (Organización Mundial de la Salud, 2020a). Además, hasta que se aclare la información acerca de la nueva enfermedad, se requiere el uso de equipo de protección personal (EPP) que guarda alta complejidad para ser usado, empleado en el aislamiento de contacto, microgotas, así como de tipo respiratorio. Equipo que al ser mal utilizado puede incluso incrementar el riesgo de transmisión de una enfermedad. Asimismo, durante una emergencia sanitaria de proporciones similares a la actual pandemia, el personal de salud debe tomar decisiones éticamente difíciles. Es por estas razones, que todos estos factores pueden repercutir en la salud física y en el bienestar emocional del personal (Organización Mundial de la Salud, 2020a; Pappa et al., 2020). La carga laboral en conjunto a una gran demanda emocional en pandemia ha repercutido considerablemente en la salud del personal sanitario. Esto se debe a múltiples causas que van desde la ansiedad que produce el estar en contacto cercano con los contagiados, a la imperativa demanda emocional y física que exige este trabajo. Es así que algunos estudios plantean que uno de cada cuatro profesionales de la salud sufrió depresión o ansiedad durante la emergencia sanitaria, y uno de cada tres, insomnio (Organización Mundial de la Salud, 2020a; Pappa et al., 2020). De acuerdo con datos de la OMS, durante la pandemia de COVID 19, el 14% de los contagiados eran profesionales de la salud, cifra que llegó a alcanzar valores cercanos al 35% según la población estudiada (Organización Mundial de la Salud, 2020a). De la mano de esta nueva enfermedad, surgieron también modificaciones a las condiciones laborales, en la búsqueda de cubrir las necesidades de salud de los contagiados y de evitar a la par, el contagio del personal de salud. Entre las medidas que se tomaron, estaban el aislamiento de los contagiados, la evaluación continua para el monitoreo del desarrollo y evolución de la enfermedad y el proporcionar medidas de apoyo según lo requieran durante este proceso. Todo esto conllevó limitaciones durante los tiempos de crisis (Torres Toala et al., 2021). Dentro de las limitaciones que aparecieron en la pandemia, encontramos la dificultad de la evaluación de pacientes debido al uso de EPP, la limitada capacidad de apoyo para la enfermedad, tanto por las limitaciones del espacio físico como por la falta de equipos o del personal capacitado para el manejo de máquinas de apoyo ventilatorio. Sumados a la necesidad de tomar decisiones difíciles y de priorizar el ingreso de pacientes a cuidados intensivos debido a la saturación de este servicio (Torres Toala et al., 2021). Todos estos factores han repercutido directamente en la atención médica durante la pandemia.
Description
Keywords
Síndrome de desgaste profesional, Internos rotativos, Pandemia de COVID-19, 2020 -, Infecciones respiratorias, Relaciones laborales
