Mientras van pasando los años en la vida de las personas, es notable el cambio que se produce tanto física como mentalmente. Se realizan una serie de modificaciones: en la piel de las personas mayores se suele observar una pérdida de tejido adiposo y una mayor deshidratación. Estos dos factores hacen que sea más fácil la aparición de lesiones en los pies, estos se hacen más vulnerables y requieren de cuidados periódicos para su buen mantenimiento.