Hoy en día las instituciones públicas tienen grandes falencias en los registros de sus haberes y deberes. Como nosotros sabemos la inversión del estado en educación es reducida y mal administrada. Es así que el control de inventarios en cuanto a los activos fijos no tiene una codificación ni una cuantificación debidamente organizada, mucho menos podemos observar una buena distribución de los suministros de oficina.