El primer capítulo trata sobre la importancia de considerar procesos de planificación estratégica y de control sobre el ámbito de la mediación como alternativa en la solución de conflictos, enfocando el control en evaluar y corregir el desempeño de las actividades de los subordinados para asegurar que los objetivos y planes de la organización se están llevando a cabo, siendo la gran importancia que tiene el control, pues es solo a través de esta función se logrará precisar si lo realizado se ajusta a lo planeado y en caso de existir desviaciones, identificar los responsables y corregir dichos errores. Además siendo el control la última de las funciones del proceso administrativo, esta cierra el ciclo del sistema al proveer retroalimentación respecto a desviaciones significativas contra el desempeño planeado.