Muñoz Restrepo, Víctor ManuelBenalcázar Pérez, Renán Patricio25/11/202325/11/20232012https://repositorio.puce.edu.ec/handle/123456789/21175En primer lugar, damos un sentido a la vida desde la antropología, ciencia que nos hace ver la vida con un sentido único, único cuando sabemos que nadie es capaz de crearse a sí mismo, capaz de crear otros seres y capaz de crear alguien igual. En segundo lugar, pasamos por el sentido bíblico-teológico, “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn. 10,10). La vida tiene y debe ser entendida por cualquier cristiano como la participación de la persona en la vida de Dios. Pues es justamente por la vida terrena de la persona que se hace posible y se prepara la participación en la vida eterna de Dios (Jn. 3,15). La vida es un don. En tercer lugar, frente a las múltiples amenazas que la sociedad presenta en contra de la vida, como Iglesia, buscamos seguir proclamando con convencimiento absoluto, que la vida tiene que ser respetada, cuidada y defendida, sin importar el estado o la situación en la que se encuentre. Mi vida con las de los demás no es para competirlo, sino un reto para superarla.esOpenAccessVida humana - Aspectos religiosos - CristianismoDerecho a la vida - Aspectos religiosos - Iglesia CatólicaTeología moralBioética - Aspectos religiosos - Iglesia CatólicaEn tiempos de muerte, la Iglesia sale a la defensa de la vida.